En entrevista con Agencia Mich Saul Barriga nos cuenta un poco de su originen y sus recientes exposiciones con cantera.
1. Para comenzar, háblenos de su origen y de cómo la herencia de Tzintzuntzan se manifiesta en su obra.
“Aunque nací en Santa Fe de la Laguna, Quiroga, soy hijo de María Angélica Salmerón Tovar, de Quiroga, y de Saúl Barriga Velázquez, de la comunidad de Las Camelinas en Tzintzuntzan. Soy el cuarto en una familia dedicada a esculpir, con raíces artesanales que vienen desde los tiempos en que Tzintzuntzan era la capital del señorío purépecha. Fue ahí, entre Camelinas y Patambicho -en las faldas del cerro del Yahuarato, a solo 5 km de las Yácatas y con vista al Lago de Pátzcuaro y el Tzirate- donde crecí y estudié mi preescolar y primaria. Después estudié la secundaria en Tzintzuntzan y la preparatoria en Quiroga, antes de salir a estudiar la universidad en Morelia.”
2. ¿Qué fue lo que más te atrajo de este oficio y por qué lo consideras tu pasión?
“Es difícil precisar qué me atrajo, porque desde niño aprendí con las lecciones de mi tío Juan Carlos Salmerón Tovar. Me inspiré viendo el trabajo de los hermanos de mi abuela, Gerardo y Bernardo, y de otros escultores de la región. Pero lo que sí recuerdo claramente es el ritual, como le llamo yo, de hacer una tortuguita de cantera. Aprender lo básico así, y ver que ahora, después de aproximadamente 20 años, sigo aprendiendo y mejorando mis diseños y técnicas, me hace darme cuenta de que no fue algo pasajero. En verdad soy un apasionado de la escultura en cantera. Me llena, me siento pleno creando obras, sobre todo cuando son nuevas o diferentes. Y aunque sé que a muchos no les gustarán, estoy seguro de que habrá al menos una persona que vea mi arte y diga: ‘Increíble’.”
3. Su formación como ingeniero mecánico es un contrapunto fascinante. ¿Cómo conviven y se alimentan mutuamente el ingeniero y el artista? ¿La precisión técnica le da más libertad a la creatividad?
“Te soy sincero, me ha sido difícil, pero poco a poco logro encontrar ese punto donde convergen y cómo una abona a la otra. De mi perfil artístico saco la creatividad y la inspiración; de mi perfil de ingeniero, el diseño y la administración. Mi ego de artista y mi espontaneidad a veces chocan con la disciplina que debo tener como ingeniero. La exactitud y precisión chocan con lo surreal o no realista que puede ser el arte, pero he logrado que los dos perfiles convivan.
Mi perfil de ingeniero me ayuda en mis esculturas con el diseño, la manufactura, las herramientas, el mantenimiento y el conocimiento de los materiales. Y, a su vez, mi perfil de ingeniero es ayudado en otros proyectos con creatividad y estética. Sé que iré mejorando para sacar el máximo provecho a esta dualidad, y me gustaría agradecer también a la Facultad de Ingeniería Mecánica de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.”
4. Con tres exposiciones en su trayectoria, ¿cómo ha evolucionado el diálogo entre sus ideas y la piedra?
“Sigo trabajando día a día por mejorar, pero crecer artísticamente no significa que cada obra sea mejor que la anterior. Hay piezas que no salen como queremos, que no plasman lo que buscábamos y que a veces ni a nosotros mismos nos gustan. Exponer ha sido un gran reto para mí, pero me ha dado mucha seguridad. No solo he recibido felicitaciones, también críticas y, sobre todo, autocrítica. Esto me ha llevado a mejorar en ideas, técnica y diseño. Ahora que hay más gente viendo mi obra, la exigencia es mayor. Sin buscar ser perfeccionista, debo crear obras que transmitan cómo veo, cómo siento y cómo pienso. Ese es el verdadero reto.”
5. Su trabajo ha resonado en diferentes medios y podcasts. ¿Qué se siente cuando esa conversación íntima con la piedra en su taller encuentra un eco tan amplio?
“¡Me encanta ver que he vencido el miedo a mostrar mi obra! Y me alegra aún más ver que hay gente a la que le gusta. Me mandan mensajes, comentan, comparten… incluso algunas entrevistas y espacios nuevos se han creado así. Estoy super feliz. Siento que esto ya no es un proyecto sólo mío, sino de toda una comunidad.”
